- ¿Me echas de menos?
- No, antes puede que sí, pero ya he aprendido a olvidarte.
- ¿Te arrepientes de haberme querido?
- No me arrepiento de nada de lo que he hecho, te quise porque yo quise, podría haberme negado a caer ante ti, pero como sabes no es el caso.
- Entonces, ¿ Admites que me quisiste?
- Sí, no puedo negar lo evidente. No puedo negar que te quise como a nadie, que pensaba en ti, si no las 24 horas del días, 22 horas al día, que esperaba ansiosa tus llamadas, porque escuchar tu voz era la motivación para levantarme y afrontar los días más difíciles. Admito que me tenías ganada, que solo con decirme dos tonterías era la más FELIZ del mundo mundial. Pero eso ya acabó, fue decisión tuya.
- Si tanto me querías, ¿ Por qué terminaste con nuestra historia?
- ¿Que por qué terminé con nuestra historia?, No era nuestra historia, no era nada, ya que yo no era la única para ti.
Me utilizaste. Me llamabas solo cuando a ti te apetecía. Yo solo era una diversión, pero, ¿ sabes que te digo? que tú también lo eras para mi. Y antes de que te hubiese querido más decidí cortar por lo sano, que tú llevases tu vida y yo la mía. No estaba dispuesta a sufrir lo que ya sufrí una vez, que da la casualidad que fue por tu culpa. Volviste, para nada, por que si no me querías, ¿Para qué querías estar conmigo? Eso es lo único que no entiendo....
- Eres una infantil que no sabe lo que quiere
- ¿Perdona? ¿Acabas de decir que soy una infantil? Sinceramente el único infantil que hay aquí eres tú, que no te conformas con una, sino que quieres MUCHAS. Las cosas no son así.
Pero, ¿sabes que te digo? que ME DA IGUAL, que ya he pasado página, me he olvidado de ti, y tú deberías dejarme en paz, que ni comes ni dejas comer.
Y una última cosa, quiero brindar, sí, brindar, pero con el diablo.
CHINCHIN.
A tu salud.

No hay comentarios:
Publicar un comentario